Roma
Coliseo Romano Jeremy Vandel

El Coliseo Romano

Cada año, alrededor de 6 millones de visitantes descubren por qué estas ruinas milenarias ubicadas en el corazón del casco antiguo romano forman parte de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo y por qué son la atracción más visitada de Italia.

El Anfiteatro Flavio, conocido popularmente como el “Coliseo”, es el principal símbolo de Italia y uno de los pocos destinos realmente imperdibles en Roma.

Ubicado en el corazón de la ciudad, y con muchos sitios de interés turístico cerca, el Coliseo es un excelente punto de partida para iniciar un día de exploración en los vestigios de la antigua Roma imperial.

Breve historia del Coliseo romano

En el año 64 d. C. hubo un gran incendio de 7 días que destruyó antiguas construcciones de madera en el centro de Roma. Esta tragedia creó grandes espacios que fueron aprovechados para construir diversos monumentos, un lago artificial, una residencia imperial (la Domus Aurea) y una gigantesca estatua de bronce dedicada al emperador Nerón.

En el año 69 d. C., después del suicidio de Nerón y de varias disputas por el poder, Vespasiano se convirtió en emperador. Su prioridad fue borrar las huellas de sus predecesores y reconstruir el imperio, por lo que ordenó la destrucción de la Domus Aurea, el drenado del lago y la modificación de la estatua.

Para ganarse la aprobación de la gente, Vespasiano ordenó también la construcción de un anfiteatro. Las obras comenzaron en el año 72 d. C. y concluyeron ocho años después. Para entonces, Vespasiano ya había muerto, pero su hijo Tito inauguró el recinto con un festival de 100 días, en el que hubo innumerables peleas de todo tipo en las que participaban animales exóticos, gladiadores e incluso barcos pequeños.

El anfiteatro siguió siendo utilizado para espectáculos durante varios siglos más, pero después de la caída del Imperio romano en el siglo V, sufrió numerosas transformaciones producto de terremotos y saqueos.

Los restos que podemos apreciar en la actualidad han sobrevivido debido a que en 1749, el Papa Benedicto XIV protegió al anfiteatro al declararlo sitio sagrado. Hoy en día, el Coliseo es un auténtico tesoro histórico y arqueológico. Un símbolo de la identidad nacional de Italia y un recordatorio de la grandeza del antiguo Imperio Romano

Curiosidades del Coliseo romano

El Coliseo, la cantera de Roma

Diversos terremotos y otros fenómenos naturales dañaron la estructura del anfiteatro a lo largo de los siglos. Sin embargo, los mayores daños fueron ocasionados por los propios romanos, quienes utilizaron el mármol y otros materiales del Coliseo para construir nuevas edificaciones, incluyendo la Basílica de San Pedro.

Testigo de esto son los hoyos en la fachada de la estructura, que fueron hechos para sustraer el acero que mantenía a las piedras en su lugar.

Las numerosas puertas del Coliseo

El Coliseo contaba con 80 entradas, las cuales permitían que más de 50.000 espectadores pudieran desalojar el recinto en aproximadamente 10 minutos.

Las puertas norte y sur eran usadas por el emperador, autoridades y vírgenes vestales (sacerdotisas consagradas a la diosa Vesta).

Por su parte, los gladiadores entraban exclusivamente por la puerta este y si perdían la vida durante el combate, sus cuerpos eran sacados por la puerta oeste (conocida como la “puerta de la muerte”).

Las batallas navales en el Coliseo

Existe la creencia común de que se hacían recreaciones de batallas navales (conocidas como naumaquias) en el Coliseo. Esto es cierto. Se llevaron a cabo algunas naumaquias en la arena del Anfiteatro Flavio antes de que se construyeran los túneles subterráneos en la época del emperador Domiciano.

Se sabe que Tito Flavio auspició dos naumaquias durante las celebraciones de inauguración en el año 80 d. C. y cinco años después, el emperador Domiciano organizó otra batalla naval en el Coliseo.

Debido a las relativas pequeñas dimensiones de la arena del Coliseo (79 m de largo y 47 m de ancho), las naumaquias en el recinto no eran tan grandiosas como se suele pensar.

Se sabe con certeza que se usaban decorados de barcos que podían simular naufragios, pero es muy poco probable que navíos de tamaño real pudieran flotar y maniobrar en el reducido espacio disponible en la arena del Coliseo.

El famoso Julio César y el Coliseo

A pesar de lo que se retrata en las historietas de Astérix y Obélix, en realidad, el célebre emperador Julio César nunca estuvo en el Coliseo. Cuando se inauguró el anfiteatro, Julio César tenía ya 125 años de haber sido asesinado por miembros del senado romano.

El hipogeo, la bodega “colosal”

Se le conoce como hipogeo al sistema de túneles subterráneos que se encuentra debajo de la arena del Coliseo. Dicho sistema constaba de numerosos pasillos y habitaciones destinadas al alojamiento de gladiadores y animales. También había almacenes, complejos de entrenamiento para gladiadores y jaulas para contener a las bestias, las cuales podían ser transportadas a la arena por medio de un sofisticado sistema de ascensores.

En la actualidad, la cubierta de madera que estaba sobre el hipogeo ya no existe, por lo que se puede tener una vista detallada de los túneles (o lo que queda de ellos) desde las gradas de los espectadores.

¿Anfiteatro Flavio o Coliseo?

El nombre original de esta edificación es “Anfiteatro Flavio” y tiene sus orígenes en la época de la dinastía de los Flavianos, que gobernó el Imperio Romano desde el año 69 hasta el 96 d. C.

El nombre de “Coliseo” tiene su origen en la gigantesca estatua de bronce que originalmente fue erigida para Nerón, pero que después fue modificada y transportada a un costado del anfiteatro con la ayuda de 24 elefantes.

La estatua estaba dedicada al dios del sol y era conocida como el “Colossus Solis”. Con el tiempo, la gente comenzó a referirse al anfiteatro como el “Coliseo”, en referencia a la estatua y también a las grandes dimensiones del edificio.

Se cree que la estatua pudo haber sido destruida durante los saqueos del año 410 d. C. También es posible que se haya derrumbado durante algún terremoto del siglo V y que los romanos hayan aprovechado los restos de bronce para otros propósitos.

El lugar donde se ubicaba la famosa estatua puede ser reconocido fácilmente por el zócalo de gran tamaño que se encuentra actualmente a un costado del Coliseo.

Peleas a muerte

Contrario a lo que se suele pensar hoy en día, las muertes de gladiadores no sucedían en todas las peleas. Los gladiadores eran esclavos y tenían valor monetario, por lo que a menudo todos los contrincantes sobrevivían y sanaban para luchar nuevamente.

No obstante, cuando alguien con mucho poder económico quería demostrar generosidad, organizaba numerosas peleas a muerte, las cuales eran celebradas con gran fervor por los romanos. El emperador tenía la última palabra y decidía si el gladiador merecía misericordia o la muerte, basado en los gritos de los espectadores.

Se estima que alrededor de medio millón de personas y más de un millón de animales murieron en el Coliseo.

Las distintas caras del Coliseo

Después de la caída del Imperio romano, el Coliseo fue aprovechado de diversas formas por los habitantes de Roma.

Algunos de los usos más curiosos tuvieron lugar en la Edad Media, cuando la arena del anfiteatro fue transformada en un cementerio y las bóvedas debajo de las gradas se convirtieron en viviendas y talleres. Durante esa época, incluso se llegó a construir una pequeña capilla dentro del Coliseo.

Cómo llegar al Coliseo

Debido a su excelente ubicación en el corazón de Roma, es muy fácil llegar al Coliseo a pie o en cualquiera de los medios de transporte público disponibles.

En metro

A unos pocos metros del Coliseo se encuentra una estación de la línea B del metro con el mismo nombre. Nada más salir de la estación, podrás ver el anfiteatro en todo su esplendor.

El costo de un billete sencillo para un viaje en metro (billete BIT) es de 1,50€, aunque hay también varios tipos de abonos disponibles.

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En autobús

Puedes utilizar cualquiera de las siguientes líneas de los autobuses urbanos para llegar al Coliseo:

Línea
Origen y destino
Línea5175818587117118C3
Origen y destinoConecta a la estación de metro San Giovanni con una zona cercana a la Fontana di Trevi, pasando por el Coliseo.Conecta a la zona de Termini con las zonas de Trastevere y Monteverde. Cuenta con dos paradas a un costado del Coliseo.Conecta al Vaticano con zonas de poco interés turístico al este de Roma. Hace paradas en Piazza Venezia, el Circo Massimo y el Coliseo.Conecta a la zona de Termini con la Plaza de Venecia y el Coliseo. Se extiende hacia el sureste de Roma, a zonas de poco interés turístico.Tiene un trazado muy similar al de la línea 85, pero tiene su estación terminal al norte del Castel Sant’Angelo.Conecta a la zona este del Coliseo con la zona donde se encuentra la Fontana de Trevi.Útil para visitar algunos sitios de interés como el Coliseo, Piazza Venezia, Circo Massimo, Foro Romano e incluso las Termas de Caracalla.Opera únicamente los fines de semana. Su trazado es muy útil para visitar sitios de interés en el centro de Roma

Los autobuses urbanos utilizan los mismos billetes que el metro, los tranvías y los trenes suburbanos. Un viaje sencillo con un billete BIT cuesta 1,50€. Los abonos disponibles también son válidos en los autobuses.

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Tranvía

La línea 3 de los tranvías conecta al barrio de Trastevere con la Villa Borghese en una ruta que rodea a Roma por el este. Cuenta con una parada justo a un costado del Anfiteatro Flavio.

Para los viajes en tranvía también se puede usar el billete BIT de 1,50€ o cualquiera de los abonos disponibles.

Ver detalles sobre los tranvías de Roma

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Taxi

Los taxis son la opción más cómoda, aunque también la más costosa para llegar al Coliseo. Una carrera desde la estación Termini tendría una duración de poco menos de 10 minutos y un costo aproximado de 7,00€.

En Roma es difícil conseguir un taxi en la calle. Lo habitual es ir a una parada de taxis o pedir uno telefónicamente o por medio de una app en el móvil.

Hay algunas precauciones y otras cosas a tener en cuenta al usar los taxis en Roma. Para información detallada, consulta nuestra guía al respecto:

Guía para usar los taxis de Roma

A pie

Creemos que la mejor forma de descubrir Roma es a pie. La ubicación del Coliseo en el corazón de Roma es inmejorable, por lo que fácilmente puede formar parte de un recorrido a pie que incluya visitas a otros sitios de gran interés en la zona.

Billetes

Debido a la gran afluencia de visitantes, realmente compensa reservar con antelación tu visita al Coliseo. Así podrás evitar las grandes colas que normalmente se forman en las taquillas.

Debes tener en cuenta que el Coliseo solamente puede albergar hasta 3.000 personas simultáneamente, por lo que ocasionalmente puede haber retrasos incluso para visitantes con reservas.

Actualmente existen tres tipos distintos de billetes, según se puede apreciar en la siguiente tabla:

Tipo de billete
Precio*
Tiempo de validez
Detalles
Tipo de billeteOrdinario“Full Experience Arena”“Full Experience Underground”
Precio*16,00€22,00€22,00€
Tiempo de validez24 horas48 horas48 horas
DetallesIncluye una entrada al Coliseo, al Foro Romano y al Palatino.Incluye una entrada al Coliseo (con acceso a la arena), al Foro Romano y al Palatino, con acceso a zonas restringidas conocidas como “SUPER”.Básicamente lo mismo que el “Full Experience Arena”, solo que ofrece acceso a la zona subterránea y no a la arena del Coliseo.

*A estos precios hay que sumar 2,00€ por la reserva en todo caso.

Cómo comprar entradas

Las entradas para el Coliseo pueden ser adquiridas online o directamente en la taquilla el día de tu visita. Lo más recomendable es hacer la reserva online. Si decides adquirir tu entrada en taquilla sin reserva, es probable que tengas que hacer cola y esperar bastante tiempo para entrar.

Al hacer la compra online tienes la opción de imprimir el billete en casa (opción recomendada) o recogerlo en una taquilla especial para recogidas en la que hay menos cola

Normalmente la opción de imprimir la entrada en casa no está disponible para reservas online de entradas gratuitas o con tarifa reducida. En esos casos es obligatorio recoger los billetes en la taquilla.

Comprar entradas para el Coliseo

Descuentos y entradas gratuitas

Los ciudadanos de la Unión Europea de entre 18 y 25 años de edad tienen derecho a la tarifa reducida de 2,00€ para cualquiera de las entradas disponibles.

Los menores de 18 años de cualquier nacionalidad pueden beneficiarse de la entrada gratuita al Coliseo.

Para todas las reservas online de tarifas con descuento es necesario pagar la tarifa de reserva de 2,00€.

Los primeros domingos de cada mes la entrada al Coliseo es gratuita para todos. No obstante, desaconsejamos hacer la visita en esos días, pues las colas suelen ser especialmente largas.

Entrada con Roma Pass

El Roma Pass incluye la entrada al Coliseo, pero para utilizarla se debe realizar una reserva obligatoria para hacer la visita en un horario específico.

Si se hace la reserva online (en la web oficial del Coliseo) o telefónicamente (al número +39 06 39 96 75 75), se debe pagar 2,00€.

También es posible hacerlo de forma gratuita el mismo día de la visita en la taquilla del Foro Romano y el Palatino, pero existe el riesgo de que no haya disponibilidad de entradas y que tengas que hacer cola.

Horarios

El Coliseo abre todos los días del año con excepción del 1 de enero y el 25 de diciembre.

Los horarios varían en función de la temporada. Normalmente abre a las 8:30 hrs y cierra entre las 16:30 hrs y 19:00 hrs.

No obstante,debido a la emergencia sanitaria de 2020, los horarios han sido modificados de forma extraordinaria, según se puede ver a continuación:

Periodo
Horario*
PeriodoDel 1 al 30 de septiembreDel 1 al 24 de octubreDel 25 al 31 de diciembre
Horario*10:30 a 19:00 hrs9:30 a 18:30 hrs8:30 a 16:30 hrs

*Se permite el acceso hasta una hora antes de la hora de cierre.

Información importante

  • El Coliseo solamente puede acomodar hasta 3.000 personas simultáneamente, lo cual ocasiona grandes colas en algunas temporadas. Para evitar (o disminuir) tiempos de espera largos, es importante hacer la reserva online.
  • Otra alternativa para evitar tiempos de espera largos es comprar la entrada en la taquilla del Foro Romano o del Palatino, que suelen tener menos gente. Si haces esto, puedes acudir directamente a la entrada del Coliseo saltándote la cola, aunque aún así puede haber retrasos por otras razones.
  • Todos los visitantes deben pasar por un control de seguridad obligatorio con detectores de metales antes de entrar al Coliseo. Esto también puede significar retrasos en horas punta.
  • No se permite el acceso con mochilas o cualquier otro tipo de equipaje y tampoco hay consignas en la zona.
  • Es necesario presentar el DNI o pasaporte para ser admitido en el Coliseo. No lo olvides en el hotel.
  • Hay 15 minutos de tolerancia después de la hora de la reserva. Si llegas después, te negarán la entrada y no recibirás ningún reembolso.
  • Si deseas comprar el billete ordinario, puedes incluir una videoguía pagando 6,00€ más. Está disponible en español, inglés, italiano y algunos otros idiomas más.
  • Fuera del Coliseo es común encontrar actores disfrazados de centuriones con los cuales puedes tomarte fotos. Si te interesa un recuerdo de este tipo, es importante que pactes el precio antes de sacarte la foto para evitar malentendidos.

Sitios de interés cercanos

Foro Romano

Se trata de la zona donde se concentraba la vida social, política, religiosa y cultural de la antigua Roma. Era el centro del Imperio y las ruinas que se encuentran ahí son sumamente interesantes. Es una visita obligada y el acceso está incluido con el billete del Coliseo.

La entrada al Foro Romano se encuentra a 550 m al oeste del Coliseo. (7 min a pie)

Colina del Palatino

Es de menor importancia que el Foro Romano pero también es de gran interés turístico. Ahí se encuentran las ruinas de la residencia imperial y además también ofrece impresionantes vistas del Foro Romano y del Circo Máximo. La entrada está incluida con el billete del Coliseo.

La entrada al Palatino se encuentra a 500 m al sur del Coliseo. (7 min a pie).

Arco de Constantino

Es el Arco del Triunfo mejor conservado de los tres que aún existen en Roma. Se construyó para conmemorar la victoria de Constantino I en la batalla del Puente Milvio en el siglo IV.

Se encuentra justo a un costado del Coliseo.

Foros Imperiales

También es posible visitar los Foros Imperiales, los cuales son ampliaciones del Foro Romano realizadas por diversos emperadores. Para llegar solo debes seguir la Via dei Fori Imperiali en dirección a la Piazza Venezia.

La entrada a los Foros Imperiales se encuentra a 2 km al noroeste del Coliseo. (25 min a pie).

Circo Máximo

Se trata del estadio deportivo más grande de la historia. La mayor parte del recinto se encuentra aún bajo tierra, pero se puede visitar una parte de las ruinas. Durante la visita también es posible experimentar mediante realidad virtual cómo eran las carreras en la antigua Roma.

La entrada al Circo Máximo se encuentra a 700 m al sur del Coliseo (8 min a pie).

Domus Aurea

Los restos del gran palacio que el emperador Nerón mandó a construir en el año 64 d. C., pueden visitarse en un recorrido que incluye una experiencia de realidad virtual.

La entrada al Domus Aurea se encuentra a unos 300 m al noreste del Coliseo (5 min a pie).

Ludus Magnus

El Ludus Magnus es el cuartel donde se entrenaban los gladiadores. Las ruinas se encuentran en el costado este del Coliseo. No es necesario entrar para apreciarlas. Se puede ver en su totalidad desde la calle.

El Ludus Magnus se encuentra al cruzar la calle desde el lado este del Coliseo.

Basílica de San Clemente

A unos pocos minutos a pie desde el Coliseo se encuentra la Basílica de San Clemente. Se trata de una iglesia que te permite hacer una interesante visita subterránea, en la cual puedes descubrir un antiguo Mitreo (templo dedicado al dios Mitra), restos de edificios del siglo I y una antigua iglesia que sirve de cimiento a la estructura actual. Sumamente recomendable.

La Basílica de San Clemente se encuentra a unos 350 m desde el Coliseo. (5 min a pie).